"... el entusiasmo de los intelectuales resultará decisivo, porque solo ellos podrán dar credibilidad a la gran mentira del nacionalismo: que la nación una, la identidad una y la pertenencia única, son los fundamentos de la libertad."
domingo, 30 de septiembre de 2012
Por la Peineta hacia Dios
Anoto aquí una frase que me ha gustado del artículo de Santos Juliá en El País de hoy:
miércoles, 22 de agosto de 2012
Dos Momentos Solares
Recta final de Agosto. Conviene aprovechar la piscina (y la casa, y las tardes, y la alegría, y la vida, antes de que nos lo quiten todo...)
Es por la tarde y aquí estoy, tirada, mojada, con mi piel recargando el sol como si cada una de mis células fuese fotovoltaica.
Bajo el tilo, absorbo una luz ladeada y el aire es azul.
Junto al agua, unos gorriones menudos se asoman a beber. El bañador me moja y la brisa -solo aquí- no quema. Qué gran decisión, la de venir esta tarde a la piscina.
1.
De espaldas al sol abro mi libro: una parte de mi tarde solar la paso leyendo compulsivamente a Félix de Azúa, quien a su vez lee compulsivamente a Josep Pla y a Miguel de Unamuno (esa extraña pareja)... ¡Nada menos! ¡Qué tres fenómenos me acompañan! Luego Azúa me habla, vergonzoso, del cachondeo luminoso que trajeron a las letras españolas nueve jovenzuelos allá por aquellos tiempos en que en España empezaba a amanecer. Finales de los sesenta. Nueve jóvenes, entre los que se encontraba el propio Azúa. Nunca se atrevió a publicar aquel artículo, el pudor le pudo. Pero todo lo que decía, aunque le sonase inmodesto, doy fe de que es completamente cierto: ¿quién sino Azúa podría sacar, de este leño de Unamuno, un manojo de sonrisas?
Terminada la Unamuniana el calor me vence. Me tiro al agua. Nado un poco. Todo sigue luminosa, clamorosamente azul.
2.
Vuelvo fuera, a mi reposo. Enjugo un poco el agua para no mojar mis casquitos y pongo algo de música. ¡Ay! ¡El poder de la música! Cantar en mi cabeza, quiero decir, 'solo' en mi cabeza, para no molestar... Miro a mi alrededor, no hay casi nadie. Yo en mi rincon aún soleado, los otros están a lo suyo... Por fin libero un poquito siguiendo el ritmo; discretísima, levísimamente muevo mi cabeza, la punta de mis dedos, el pie. Sonrío, noto que sonrío y pienso: no sé si alguien me mira, ni si se preguntarán qué estoy escuchando*. Pero estoy segura de que si alguien me mira, no está viendo a una mujer de mediana edad un poco gruesa y a la que ya se le van notando las hormonas... No, estoy segura de que si alguien me está mirando, estará viendo mi sonrisa, mi captación de fotones azules, mi disfrute por la brisa, mi no poder dejar de seguir el ritmo con el cuerpo, levemente... Seguro que si alguien me está mirando, está viendo a una persona FELIZ.
*Por cierto: sonaban Bob Marley, George Harrison... canciones sobre alegría, sobre el Sol que viene; canciones y artistas del tiempo en que mientras yo nacía, aquí irrumpían, irreverentes, aquellos jóvenes poetas.
miércoles, 8 de agosto de 2012
AMISTAD
Hace poco escuché a alguien comentar: "En general estoy bastante satisfecho con mis amigos". Pero en seguida rectificó: "... Para ser exactos debería decir que estoy bastante satisfecho de mi vida social".
Esa puntualización me dejó pensativa: ¿Cuáles son las desventajas de la amistad? ¿Es la lealtad una molestia? ¿Quizá la clave esté en la máscara, pues frente a los amigos nos sentimos en cueros?
miércoles, 28 de marzo de 2012
ESTOCOLMO
... El Síndrome de Estocolmo, la peor forma de mala conciencia.
PD. Todo mi agradecimiento al autor de la viñeta, mi adorado Manel Fontdevila; y a Bassetta, por su entrada "Huelga General, recopilando viñetas" del fantástico blog paperblog.com, donde la he encontrado.
martes, 27 de marzo de 2012
Regla número uno
Un buen día el género homo inventó el lenguaje. Pero después inventó la escritura porque hay cosas que no se pueden decir.
Las cosas que no se pueden decir se dividen en dos grupos: las que nacen de la desconfianza, y las que nacen del pudor.
El segundo grupo es el material de la literatura.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Sin título

Me sorprende que no haya tenido más repercusión mediática un suceso ocurrido estos días: se descubrió un importante robo de obras de arte, y la pista que siguió la policía empezó por el hallazgo de una escultura de Chillida que iba a ser fundida en una chatarrería, donde había sido comprada por poco más de 30 euros.
Supongo que el silencio de la prensa se debe al respeto por el difícil momento que debe de estar pasando la familia del escultor, pues el Museo Chillida Leku acaba de anunciar su próximo cierre. Pero una en su maldad no puede dejar de preguntarse si lo que sacasen en casa del chatarrero daría para cubrir las deudas.
http://www.arttuality.com/un-chatarrero-de-palomeque-compra-un-chillida-por-33-euros/
miércoles, 17 de febrero de 2010
Pasos

La avalancha de anuncios que en prime time nos recuerdan que el paso del tiempo es, además de inexorable, catastrófico para las mujeres... casi había conseguido que me obsesionase con el asunto.
Pero no. He decidido que no.
He decidido que para algo el paso del tiempo es (en el corto plazo) imperceptible. He decidido tomar ese "regalo" y dejarme engañar. He decidido pensar que el paso del tiempo es como marchar despacito sobre la superficie de la tierra: la sensación es de andar plano, uno no se apercibe de que está sobre una esfera. Pues eso, he decidido caminar, disfrutando del paisaje, y sin estar pendiente de la curvatura.
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