domingo, 14 de diciembre de 2008

PARIS


A veces me asaltan ráfagas de nostalgia de cuando viví en París. Y eso que no debería, porque a ratos la vida fue tan dura que creí haberme prevenido contra la melancolía.

Casi todos los servicios a que tuve que enfrentarme, me la jugaron: France Telecom me cortó el teléfono. La inmobiliaria me habría dejado dormir bajo el Pont del Archevêché sin piedad, de no haber tenido yo el dinero para pagar mi estancia completa por adelantado. Conforama me sirvió una silla a la que le faltaban piezas, y no me las restituía porque no había pagado "el seguro", un suplemento de 15 euros. La universidad de Grenoble me envió un CD de datos, copiado cutremente e imposible de abrir. (Lo sospechaba desde el principio, pero era una gestión obligada porque el profesor Bréchon de Grenoble era amigo de mi director)... Por si acaso y sin que los profesores se enterasen, tiré de "plan B": pedí el mismo CD a la universidad de Colonia... y la Poste me perdió el paquete. Me fui a por otro en persona, a Colonia. Ya no me fiaba ni de mi sombra.

Cuando todo funciona así, una llega a la conclusión de que las empresas francesas, públicas o privadas, lo que mejor saben hacer es "el antinegocio". Llegados a este punto, aunque en alguna ocasión me encontré para el arrastre, jamás se me pasó por la cabeza ponerme en manos de un médico, estoy segura de que en lugar de curarme me habría rematado.

A pesar de ello, qué bello fue pasar las tardes estudiando en la biblioteca de la Sorbonne, aunque sólo fuese para olvidarme durante un rato de los ratones de mi apartamento. No está informatizada y buscar algo en ella es tarea sobrehumana, pero...

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, es una ciudad maravillosa para verla desde fuera.
Al cabo de un tiempo uno tiene la impresión de que las únicas personas felices allí son los turistas.

Anónimo dijo...

Jopelines, y el Félix siempre haciendo comparaciones entre el provincianismo racial de la oligarquía catalanista y la Europa civilizada. Provo me ha hecho recordar el mes que pasé en Madrid, del cual estuve una semana en cama con un flemón que me hacía parecer el hombre elefante. Era un piso en el 5º coño y sólo salía para visitar fugazmente el supermercado Día más cercano. En esas condiciones celebré mi 30º cumpleaños. (By the way, el 25º fue en una fúnebre granja de Irlanda, ordeñando cabras a 10 bajo cero.)

provoqueen dijo...

Vaya Don César, siento que se llevara mal recuerdo de Madrid. Si le sirve de consuelo, yo pasé mis 40 primaveras sola en Bruselas, que es una ciudad casi tan inhóspita como París solo que mucho más fea.

Si, cuando Félix habla tan bien de París... imagino que ha estado allí con mucha pasta, de otro modo seguro que no diría lo mismo.
Creo que salió como gato escaldado del periodo en que dirigió el Instituto Cervantes, aunque habla poco del tema.

A pesar de todo, también tengo algunos buenos recuerdos. Sobre todo, de las clases en la universidad, eso sí fue maravilloso. Los profesores suplían con sabiduría y humor la destartalada penuria de medios técnicos.

´´ dijo...

Bueno las ciudades supongo que no son una sino muchas yo este verano vivi en un barrio de Paris una semana y los unicos blancos eramos nosotros , bueno mas que un barrio eran tres manzanas , luego ya habia mezcla , pero la persona con la que fui estaba acostumbrado a ser el unico blanco , donde unos hacen un tratado sociologico sobre la integración ...... el va y desayuna con naturalidad.

provoqueen dijo...

Es verdad, Francis, y más tratándose de una pedazo de ciudad como París, tan enorme...

Incitatus dijo...

Buenos días. Me complazco en comunicar que ha salido un libro (Anagrama) titulado "La pasión del poder. Teoría y práctica de la dominación." Es de José Antonio Marina. Conozco a una persona a la que sin duda le interesará un montón...

provoqueen dijo...

Gracias I., seguramente me lo regalaré en estas fiestas.

´´ dijo...

"La pasión del poder. Teoría y práctica de la dominación"

Vaya por eso me lo cruce el otro dia en Paseo de Gracia , me parecio raro verlo vestido todo de cuero negro , debia ir a la presentación del libro.

provoqueen dijo...

¡Jajajaja! ¡Entonces espero que no le saludases en mi nombre!