sábado, 19 de diciembre de 2009

Luz


No sé si la verdad tiene un solo camino o tiene varios, de lo que sí estoy segura es de que la mentira siempre tendrá muchos más caminos que la verdad.
Me asaltaba este pensamiento el otro día, aplicado concretamente a la cantidad de leyendas urbanas, afirmaciones no contrastadas, qué sé yo cuántas mentiras, las que a cada uno se le ocurran, multiplicadas por lo que usted quiera y cien veces más... que pueden encontrarse en este medio de internet. Da vértigo pensarlo, hasta el punto de que a veces una se siente tentada de afirmar que la gran red de redes ha traído al mundo más oscuridad que luz...
Hasta que va una y se encuentra con una joya como ésta, que funciona desde abril de este año:

"21 de abril de 2009
"La Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) abre hoy oficialmente la Biblioteca Digital Mundial (BDM). Cualquier ciudadano tendrá a su disposición, de forma gratuita y en múltiples idiomas, los logros más relevantes del saber humano recogidos en los fondos de las grandes bibliotecas internacionales que aportan los contenidos a la BDM.
"

http://www.wdl.org

¡Que os aproveche y Feliz Solsticio!

martes, 17 de noviembre de 2009

Extraños estados naturales


De vez en cuando la mirada se extraña ante lo cotidiano para intentar ver el mundo como lo haría un extraterrestre.
Así mirando es posible caer en la cuenta de lo irresoluble de algunos problemas con los que se convive a diario: el eterno problema del reparto de riqueza; el pertinaz desentendimiento entre hombres y mujeres; la imposible respuesta a la cuestión de quién ha de gobernar y cómo; el sempiterno dilema entre el odio al vecino y la naturaleza sociable del ser humano… son sólo algunos no desdeñables ejemplos.
Convivimos con estos problemas sin ni siquiera hacerles mucho caso, como si estuviesen resueltos ya, sin casi caer en la cuenta de que, todo lo más, vamos tirando gracias a algún parche que otro, un poco de maquillaje aquí y allá con que nos autoengañamos y/o pretendemos engañar a los demás.
Antes de devolver la mirada a su modo habitual, una se pregunta cómo es posible que hayamos llegado a Marte y sin embargo todavía no hayamos arreglado estas cuestiones. Una se pregunta cómo es posible que matar o morir siga siendo “la solución fácil”, al parecer mucho más fácil que arreglar pacífica y armoniosamente estas cuestiones.
Una se extraña, hasta el punto de ser asaltada por un pensamiento radical: ¿Es acaso la paz lo que no podemos soportar, que la evitamos a toda costa? ¿Es acaso el odio, la envidia y el asco, el estado estable del ser humano, el menos problemático, por no decir el que más nos colma o divierte, mientras que la inestabilidad, la depresión y la angustia, vienen de la mano de un entorno en armonía? … Si es así, no he dicho nada, devuelvo mi mirada a su modo habitual y sigo viviendo como si tal cosa.

domingo, 25 de octubre de 2009

Humores



Si cada día se inaugura el tiempo, si cada día comienza el resto de la vida, me pregunto por qué algunos días son sentidos como continuidades del ayer, y otros son celebrados como fiestas inaugurales del mañana. Me refiero... en el interior de uno, al margen de ritos comunales, oficiales. ¿Habrá algo en el cerebro que, operando desde el subconsciente, me explique durante la noche a qué tipo de día amaneceré? ¿Será responsable el otoño? ¿Por qué hoy me he levantado con ganas de hacer con mi vida un patchwork de colores?

domingo, 11 de octubre de 2009

Edad


Es curioso, lo que ocurre con la edad: a la vez que se gana sentido de la dignidad se pierde sentido del ridículo.
Debe ser porque los años lo han armado a uno. Se ve más claro lo que merece y no merece la pena ser defendido.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Cosas del destino


Os preguntaréis, mis queridos y sufridos fieles, por qué he tardado tanto en renovar la bitácora tras la pausa del verano. La razón es que he andado enfrascada ayudando a los reyes magos a hacer realidad un proyecto que les pedí para este año.
Ahora ya sé que no me lo traerán. Por lo menos, no este año, o no en la forma deseada, o ni lo uno ni lo otro. Quizá el año próximo, o quizá no porque me coja más floja o desmotivada, quién sabe cómo andaré el año que viene...
Todo este asunto me recuerda una frase, una definición que escuché el otro día: "¿Cómo, que no sabes quién es Dios? A ver, cómo te lo explicaría: ¿Alguna vez has deseado algo mucho, y lo has pedido con todas tus fuerzas? Pues Dios es el que te ignora".
Veámoslo por el lado bueno: viviré más tranquila y me ahorraré tiempo y dinero en sesiones de fisioterapia. Las tensiones de los últimos días casi convierten mi cuello y espalda en una tabla de lavar, no quiero ni imaginar cómo sería si me embarco en la empresa. En cualquier caso, y una vez pasado el berrinche, una se recompone y vuelve a reaccionar como suele: pensando que seguramente será para bien porque algo aún mejor me está esperando.

domingo, 26 de julio de 2009

Presencias


Se interrumpe la placidez del verano con un SMS corto y duro: "vuestro tío acaba de fallecer". Lo veo con el sol ya muy alto, pero se ha producido de madrugada. La resaca se me corta de repente. Me pongo en marcha en seguida.
Era el último de cuatro hermanos. El último en morir, digo, porque en edad era el segundo. Cualquiera diría que Pedro y mi padre, los pequeños, iban a adelantársele. Cuando enterramos a mi padre, recuerdo su mirada a las cuatro sepulturas dispuestas en orden de mayor a menor, en el cementerio del pueblo. Dos ya ocupadas, una ocupándose; la suya, esperándole. Y me miró con ojillos lacrimosos "cualquier día..."
Había nacido el día de navidad del dieciséis, año bisiesto. Su vida fue dura, y quizá por eso siempre estuvo sano y anduvo derecho, hasta el final: tenía que estarlo, se necesitaba a sí mismo, no podía permitirse flaquear.
Siempre discreto, conocía historias del pueblo que a nadie contaba, y que ya nunca se sabrán o, si se cuentan, serán deformadas por el morbo o el aburrimiento de los pueblos pequeños.
Siempre discreto, hasta para marcharse. La semana pasada aún estaba lúcido y derecho, aún caminaba por su pie los empedrados empinados de Cuenca, su ciudad. Una semana, sin dar la lata. Noventa y dos años de fortaleza y en una semana, fuera.
Mi tía, pequeña y encorvadita, aún resiste, como resistió sobre su bastón los acompañamientos que todo el pueblo, uno a uno y una a una, le fueron brindando. Otra roca. Ahora comprendo por qué le pusieron Pilar.
Fue un día triste, y un día de encuentros. Primos hermanos, segundos, terceros, a quienes no ves más que en estas ocasiones, y a la que sin embargo pides "no os olvidéis de mí".
Abrazos, besos, algunas lágrimas y algunas sonrisas. "Te acuerdas de cuando íbais con el abuelo en burra" "y cuando nos montaban en la trilla" "A ver si la próxima vez nos reunimos para algo alegre".
Historias, recuerdos. Pregunto por las excavaciones de restos paleolíticos que se han encontrado cerca del pueblo. "Están allá en un cerrete, por donde las obras del AVE". "Aquella atalaya, decía tu tío que estaba llena de "garrampainas" (pronúnciese con acento conquense, es decir, enfatizando el diptongo). Pregunto, divertida, qué son "garrampainas". Una de mis primas me contesta "pues... sonidos, voces, fantasmas, presencias".

sábado, 4 de julio de 2009

Verano



Espero que tengáis unas buenas vacaciones, con o sin tinto de verano.