Estábamos en la discusión de cómo ampliar la investigación iniciada en España -donde la hipótesis principal parecía corroborarse suficientemente bien- a otras sociedades de tradición política democrática, y de tradición religiosa cristiana, pero examinando diferentes estadios de democracia y cristianismos diferentes del católico, como contexto cultural mayoritario.
Así, el trabajo se iba a repetir en seis países:
-Francia - Como país anfitrión, cualquiera le dice a mi director Baubérot que vamos a dejar fuera a Francia... Sería nuestro segundo país católico, el de democracia madura. Visto a posteriori, sospecho que en esa estabilidad democrática tiene que ver el hecho de haber realizado la separación iglesia-estado desde 1905...
-Grecia - Descartado por el momento el examen de países ex-comunistas, es el único país de Europa occidental de religión mayoritaria ortodoxa. Su último periodo democrático es joven, y desgraciadamente (aunque quizá significativamente) no tenemos un país ortodoxo de democracia estable para examinar cómo influye ese factor.
-Gran Bretaña - Del mismo modo, es el único país anglicano en Europa. Lamentablemente (aunque quizá significativamente) no tenemos otro, país con democracia joven, con quien comparar cómo influye la madurez democrática en un medio anglicano.
-Alemania - Ejemplo importante porque en él conviven dos comunidades, católica y protestante, casi de igual a igual. Ello nos permitía ver las diferencias entre los adeptos a las dos iglesias, sin que las fronteras nacionales supusieran un problema. La parte protestante sería nuestro ejemplo de país protestante con democracia (relativamente) joven. Desgraciadamente, los ateos alemanes hubieron de repartirse ponderadamente entre las dos comunidades, sin poder discernir qué ateos provienen de familia "católica" y cuáles de familia "protestante".
-Suecia - País protestante de larga tradición democrática. Es un ejemplo interesante porque, a pesar de ser un modelo de país civilizado, democrático de siglos, neutral, pacifista... es el único país de nuestra muestra donde no había separación formal iglesia-estado... Ni falta que le hace, podríamos decir. (Ahora ya sí, el estado sueco es laico, pero esta situación data tan sólo del año 2000).
-España - Metodológicamente era importante repetir el trabajo anterior, solo que de forma más completa; repetir con España constituye una prueba de verificación, con otros datos de campo y otros indicarores, si los resultados anteriores volvían a obtenerse. Es nuestro ejemplo de país católico y con democracia joven, en esta muestra de países.
Como fuente de datos de campo, existen algunas macro-encuestas interesantes. El International Social Survey Programme (ISSP) es muy buena serie de ellas, y otra es la European Values Survey (EVS). Junto con Baubérot, decidimos que la EVS es suficientemente completa, y fácil de conseguir pues uno de sus ángeles custodios es el profesor Pierre Bréchon, en la universidad de Grenoble, que es buen amigo de mi director.
Por si acaso, me informé por mi cuenta de que también puede conseguirse una copia del EVS en la Universidad de Colonia, en cuyo sitio web podría consultarse el cuestionario y toda la documentación asociada. El CD con los datos tardó un poco en llegar y eso que para asegurarme lo pedí por ambas vías... pero esa es otra historia. Digamos que, entretanto, la documentación disponible me permitió preparar la operacionalización, es decir, decidir cómo elaboraría el pre-tratamiento de los datos brutos, para obtener mis indicadores de las variables principales.
Gracias a que el cuestionario lo permitía, ahora podíamos medir la "religiosidad" desde varios ángulos, tanto subjetivos como basados en hechos. No sólo un indicador (ver Primeras pruebas. Planteamiento) sino tres:
1 -Religiosidad subjetiva (la religión es importante en mi vida - medianamente importante - nada importante)
2 -Afiliación a una comunidad religiosa, participando en las actividades no-rituales que organiza.
3 -Frecuencia de la práctica religiosa. Se hizo combinando dos preguntas, la frecuencia del rezo (a diario - de vez en cuando - sólo cuando ocurre algo) y la frecuencia de asistencia a oficios religiosos (siempre que la iglesia lo prescribe - de vez en cuando - sólo en actos de compromiso social como bodas, etc.)
Y lo mismo hicimos con "compromiso político":
1 -Politización subjetiva, se hizo combinando dos preguntas: "La política me interesa" mucho - poco - nada... y "Sigo con interés los asuntos políticos en los medios de comunicación" - a diario - de vez en cuando - ...
2 - Afiliación a algún partido político o sindicato.
3 - Participación activa en actos de protesta (escalados por su nivel de implicación: desde la firma de una petición, hasta participar en una huelga o acto ilegal).
Un cuarto indicador de "politización" se hizo enfocado expresamente a la preferencia por la democracia frente a otras formas de gobierno (Es la mejor forma - otras como el gobierno de una élite serían igalmente eficaces - lo mejor es un gobierno fuerte donde la opinión de los ciudadanos quede al margen). Este se utilizó de forma complementaria, pues los tres indicadores anteriores, sobre todo los "fácticos" ya tienen lugar dentro de la democracia: la pertenencia a un partido o sindicato implica, primeramente, la oportunidad libre para tal afiliación; la participación en alguna protesta o petición al gobierno, lleva implícita la voluntad de influir, desde la ciudadanía, en las decisiones políticas; el seguimiento de la política en los medios se tratará mayoritariamente de acciones o decisiones políticas tomadas desde un gobierno democrático...
(Continuará)
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13 comentarios:
Aviso a los amables lectores que aún queden por ahí, que ya queda poco de esta aburrida serie. Gracias por vuestra paciencia.
Eh, que yo la leo. Pero, a pesar de parecer a veces un bocazas, callo mientras espero que se me ocurra algún comentario digno de tanto esfuerzo.
A mi ya se me ha olvidado cual era la pregunta, la tesis, la hipótesis, ........
yo tambien la leo ,
Sois divinos, chicos.
Ephe, en dos palabras:
la tesis:
El mito de jesús crucificado esconde una tragedia respecto a la convivencia entre personas libres y autonomas. La democracia y sus contradicciones: todos somos iguales pero uno debe gobernar. ¿Quién? No hay superhéroes, pero tendemos a creer que sí, que los políticos son de "una pasta especial", y cuando caemos en la cuenta de que el que gobierna es igual de ingenuo, débil, falible que uno, lloramos de rabia (a Jesús lo crucificaron por no ser lo suficientemente milagrero, por no arreglarme "lo mío"). Por otra parte, si yo asumo los asuntos públicos (a lo que tengo derecho como todos) corro el riesgo de que me lluevan críticas de todas partes o algo peor, igual que yo hago con los que me gobiernan. La posibilidad de exponerse a ser electo, da mucho miedo. Uno podría acabar en la cruz bajo los salivazos de su propia gente.
La hipótesis de trabajo:
Los que más "se esconden" de esta tragedia tenderían a ser los más religiosos (como ocurre con los traumas, "arreglarían" el problema de la convivencia olvidándolo, disfrazándolo en el mito de jesús crucificado, y luego rezándole al mito-disfraz); mientras que los más secularizados, por no ponerse esa venda, se enfrentarían al problema tal como es -algo de aquí, terrenal- poniendo manos a la obra y participando.
En España más o menos se cumplía. ¿Se cumplirá también con otros cristianos (no católicos) y en otras democracias (más maduras que la nuestra)?
La cultura católica se basa en eso, recurrir siempre a una solución "externa", ya sea el cura, el médico, la familia, o las hermanitas de la caridad. En otras tradiciones religiosas no es así, el individuo ha de poner de su parte, tener buena voluntad einiciativa.
Sí, Ephe, algo de eso hay.
Uno de los resultados fue que el mundo ortodoxo es todavía más recalcitrante que el católico, todavía se inhibe más en favor de un "medium" que se encargue de todo. En Grecia la hipótesis se cumplía con mucha fuerza, aún más que en el mundo católico.
Por el contrario, en el mundo protestante y anglicano (por ser hijos del renacimiento, supongo) ocurre lo que tú dices: el individuo religioso es más actor, más protagonista. En esos países la hipótesis no sólo NO se cumplía, sino que la cosa funcionaba exactamente AL REVÉS (cuanto más religiosos más comprometidos con la acción política, y cuanto más ateos más se inhiben). Sobre todo los anglicanos.
Ahora veo que habría sido metodológicamente correcto incluir a Italia. En su día no lo vi.
Y ello es así del mismo modo que elegimos Alemania y repetimos con España por una cuestión metodológica. Alemania, para comparar el comportamiento de dos comunidades religiosas sin tener que cruzar fronteras; y España, como verificación del trabajo anterior. Pues bien, la presencia de Italia en la muestra nos habría servido para ver si dos países distintos, pero ambos católicos y ambos con democracia menor de 70 años, se comportan igual.
No sé, la verdad es que la sociología me despierta gran cantidad de recelos. Una vez me preguntaron en una autopista cercana a Madrid qué pensaba del tren. Se referían al AVE, evidentemente. El cuestionario que manejaban no contemplaba que alguien pudiera reivindicar los trenes regionales y de cercanías; se daba por hecho que si alguien tomaba la autopista (aunque a veces no hay más remedio según el recorrido) era sólo por correr y "ahorrar tiempo", y si tenía otra cosa en la cabeza era un chiflado al que se le podía responder, "Entonces, ¿por qué usas coche?". En fin, el perfecto ejemplo de encuesta que sólo servía para confirmar científicamente una verdad oficial y la opinión dictada desde arriba, y que se espera que la gente repita para no hacer el ridículo delante del entrevistador o sus compañeros.
Pero, por lo que veo, hacer una encuesta que no quiere confirmar sino investigar es aún más difícil. Sean los que sean los resultados, haría que evitar hablar, para bien o para mal, de lo que hacen los entes suprapersonales, eternos, "unidades de destino en lo universal", como si "España", "Italia", "los protestantes bávaros", "el proletariado francés" quisiran, pensaran, trabajaran...
No digo que sea algo inútil, pero supongo que la mayoría de las veces sirva para acuñar generalizaciones que si bien unas veces nos parecen frívolas, otras las aceptamos de buen grado y como científicas si nos dan la razón para lo que deseamos o nos conviene. (Y supongo que allá arriba dará lo mismo lo que se denmuestre del "proletariado húngaro" o "el electrorado maño" mientras se constate, a fin de cuentas, que "el electorado maño" es un señor que sabe muy bien lo que quiere, tiene mucho o poco dinero, es de derechas o de izquierdas, compra esto o lo otro... )
Estos son coletazos de un ensayo de Adorno sobre sociología que leí en una vida anterior. ¿Has leído tú alguna vez al Theodor, provo? ¿Qué opinión te merece?
Juliano, en primer lugar, disculpa que la respuesta se ha hecho esperar. No suelo tardar dia y medio en contestaros, pero estos días estoy atravesando un pequeño vórtice de energías espacio-temporales. A lo largo de tres semanas se me han ido estropeado el coche, luego la caldera, más tarde las gafas, el portero automático y el ascensor, y no es solo eso, sino que las soluciones a todos esos problemas están llegando todas a la vez a la vez. Así que tengo que recoger mi coche, las gafas, atender a los de la caldera... todo en el mismo día.
Tendría que estar contenta de que todo se vaya resolviendo, y lo estoy, pero a la vez estoy agotada y estresada porque el sábado vienen veinte personas a cenar, mañana me instalan la caldera, no sé cuándo demonios voy a hacer la compra y cocinar ...
Habría retrasado la cena una semana, pero me da pena porque es difícil hacer coincidir a tanta gente, y además he decidido que si estos amigos vienen a ver mi casa, más vale que sea cuanto antes porque dentro de una semana a lo mejor ya no hay casa que enseñar: con la racha que llevo, en siete días da tiempo perfectamente a sufrir dos inundaciones, tres incendios o incluso a hundirse el edificio por generación espontánea.
En fin, es broma... Ahora te contesto a lo que planteas, que son las mismas cuitas que tengo yo con respecto a esta profesión.
No me extraña que receles de la sociología. A mí me pasa lo mismo (y a la vez me apasiona), por eso, como decía no recuerdo quién (pongamos, churchill) sólo me fío de las estadísticas que yo misma he manipulado. Es broma, pero es cierto: de lo que más me fío es de las encuestas que yo misma he manejado.
Cuanta más experiencia voy acumulando, más claramente me salta a la vista quién trabaja honestamente y quién ha sido pagado para forzar un resultado (para justificar, por ejemplo, una importante aunque dudosa inversión hecha por la corporación fulanita). Oh, no, no te tratan de chiflado por salirte del esquema previsto, al contrario, saben muy bien que es muy normal que aparezcan encuestados como tu, por eso no te dan la opción, para que no les estropees el sombrajo. Te llevan por el carrilillo.
Imagínate el tipo de sociología que harán en eso que llaman "think tanks" de los partidos políticos. ¡Qué asco! Imagínate a un sociólogo de las FAES.
Sobre las generalizaciones, ea, son injustas pero inevitables, porque si no, no podríamos hablar.
Pero conociendo las limitaciones, sí podemos decir sentencias del tipo "los ateos ingleses se comportan así o asá". Entendiendo que con ello queremos decir que "hay correlación estadística" (que puede ser más o menos fuerte) entre la religiosidad y la otra variable contra la que queremos ver si hay relación. Estadísticamente, esto significa que hay más ateos ingleses que se comportan así o asá, de los que habría si entre ambas variables no hubiese ninguna relación. Y que eso se repita transversalmente a todas o casi todas las capas de población por edades, sexos, ingresos... En unas lo hará con más fuerza y en otras con menos (de ahí salen los "retratos robot"), pero si en el total la correlación es significativa, y si hay transversalidad, podemos decir que hay influencia de una variable sobre la otra.
Sobre Adorno, estoy casi segura que en los primeros años de facultad leí fragmentos, pero me han debido resultar un poco transparentes porque casi no lo recuerdo. Otros me han impactado más, por ejemplo, uno de mis ídolos es Wright Mills. Un proscrito. Supongo que porque se cachondeaba de los popes de la época (al gran Parsons le calificaba de coñazo supremo cuyos textos de más de mil páginas se podrían reducir a tres frases) y desde luego, no se dejaba comprar por los Think tanks, tan de moda en los USA de los 50.
Para finalizar. Imagínate mi careto cuando vi que con los ingleses la hipótesis correlaba incluso con fuerza... ¡pero de signo contrario! ¡con lo convencida que yo estaba de mi teoría!. ¡Me cisqué en los ingleses mil veces, que me chafaron todo todo por tierra y me la tuve que envainar! ¡Y el tiempo y el presupuesto acabándose! ¿Qué coño pasa aquí? ¿Conseguiré averiguarlo antes de que se me acabe la pasta? Y sin embargo, eso es precisamente lo apasionante de investigar.
De eso hablaremos en las siguientes entradas...
Tengo que manifestar que yo también leo con placer a la empollona y estresada provo. ¡Qué la cena sea un éxito! ¿Sabremos algo del menú? Aprovecho la ocasión para recomendar a los cinéfilos la película Gran Torino.
Gracias Inci, el menú va a ser de lo más normalito: tortillas, ensaladas, embutidos varios. Platos y vasos de plástico... Y muchas, muchas cervezas.
Por otra parte, ya tengo caldera nueva ¡qué invento el agua caliente! Y gafas ¡qué bien se ve la vida con gafas! Y el lunes iré a Zaragoza a por mi coche, creo que va a hacer un magnífico día para viajar. El ascensor y el portero automático también se han arreglado: el conserje me ha enseñado que son los niños, que han aprendido a bajar los automáticos del cuadro para gastar bromas a los vecinos, qué cabrones.
Bueno, acaba de venir el chico del supermercado con la compra, así que tengo que meterme en la cocina.
Besos a todos.
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